Imaginándote, en la distancia
se acelera mi musculo de pasión
pensando en tu piel, suave y cálida
mi corazón se estremece de emoción
Inhiestos con altivez y arrogancia
noto al acariciar tus turgentes senos
henchidos por mis sentidas caricias
y cálidos como mana de amor
Como lluvia al caer sobre la cara
que se adivina como llanto del cielo
la brisa que al secar la piel abrasa
sobre la arena tu desnudo cuerpo
tu bello ser yace en la playa
cual un floreciente capullo abierto
del que has de surgir tu, mi flor temprana
a perfumar la aurora con denuedo
Pienso en ti cuando el atardecer llega
y con su fulgor va incendiando el cielo
y al pasar sonríe la luna mágica
y pienso en ti, mi amor, porque te quiero
Pienso en ti cada instante de mi vida
el amor desatiende los consejos
y aunque sea muy larga la distancia
un puente la salva, se llama, ¡te quiero!
un puente la salva, se llama, ¡te quiero!
29 -5 – 2011
Antonio Ramirez