Al caer la noche, al llegar la calma
en el lecho juntos me acercas la cara
y los besos surgen sin decirnos nada
besos y caricias que salen del alma
al notar tus senos asoman mis ansias
y las llamas brotan por entre las sabanas,
el fuego nos quema sobre la almohada
y mi pasión por ti que nunca se acaba
como ave fénix y al llegar el alba
desechos quedamos tras dura batalla
y al volver la noche y de nuevo hasta el alba
a renacer volvemos con mas pujanza.
Es muy placentero vivir en la gloria
teniendo contigo tu ángel de la guarda
sentir su aliento al rozar tu cara
y oler a su cuerpo por toda la casa
16 – 6 2011 Antonio Ramirez
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